domingo, 8 de enero de 2017
recuerdos
a veces vienen sin sonido, cual película muda, y tengo que imaginar los diálogos y entonces no es una película, sino un test proyectivo
a veces son recuerdos de cosas que nunca viví, acaso recuerdos ajenos o simplemente, recuerdos que hurté de alguien más interesante
a veces repito una situación y sólo cambia el desenlace, en ese momento soy capaz de decir no o soy capaz de hablar por mi mismo
a veces no son recuerdos, son imágenes que desfilan sin sentido, son un rato de ocio
a veces veo tu rostro y sonrío
a veces la nostalgia se acurruca en mi garganta y no puedo hablar
a veces las lágrimas inundan mis ojos
a veces
solo a veces mis recuerdos son míos
y no del olvido
sábado, 7 de enero de 2017
ventana al mundo exterior/interior
a la imaginación
a los recuerdos
a la vida de los demás
a la rutina de los demás
a lo que nos sucede
a lo que nos rodea
a lo que podríamos ser
a lo que no nos gusta de los demás
a la lluvia
al mundo exterior
al granizo
al viento
al polvo
sobre todo al polvo
a la música del vecino
al ruido del mundo
al cielo
a una nueva perspectiva
viernes, 6 de enero de 2017
diario acontecer.
Abrazó a su hijo y lo cargó a pesar de que le dolían los brazos. Jugaron a la pelota hasta que el sol se cansó y los dejó en el patio de su casa, ellos se quedaron riendo una hora más, hasta que madre les pidió que se metieran, pues estaba haciendo frío.
Ellos entraron con alegría y vieron el pollo rostizado que madre había cocinado y comieron con emoción. Platicaron con la boca llena y se hicieron comentarios graciosos que a todos agradaron. Madre alentó al hijo a que le contara sobre las cosas que había hecho en la escuela y que hacía rato le había contado a ella.
Todo era felicidad, hasta que el niño se relamió el labio y le preguntó a su padre, ¿cómo te fue a ti en el trabajo, padre?
jueves, 5 de enero de 2017
Ideas.
Las miradas perdidas saturadas en un vagón del metro, deseando no estar ahí, soñando siempre con el futuro o angustiándose con el pasado.
Enfrentas al grupo de autómatas y te dejas llevar por el colectivo que te empuja con violencia hacia adelante, hacia la nada, hacia la próxima estación. Se respira inconformismo y humanidad, los codos presionan la panza de alguien y los sobacos siempre se las arreglan para presionarse contra una nariz que nunca puede voltear lo suficiente.
Bajas de la misma forma en que subiste, a empujones. La nada que es la rutina empuja la voluntad de todos aquellos que parecieran no querer moverse y que se dirigen a la salida, o a la ilusión de una salida.
El frío te golpea el pecho y se mete a tus pulmones como el amigo que era como un miembro de la familia, se rasca la espalda con los alveolos y se ensucia los pies en la nicotina que hace años te hizo sentir hombre a tus insípidos dieciséis años y se larga sin decir adiós.
Los pies retumban en las madrigueras de las ratas, que a esta hora ya están disfrutando del botín de la noche y listas para esconderse y salir sólo hasta que sea seguro y comparten, sin saberlo una rutina.
Un día más pasa sin saberlo y sin darte cuenta han pasado setenta años y entonces al mirar las manos arrugadas que antes te obedecían sin chistar, ahora bailan un vals silencioso y son torpes y lentas y a veces sueltan las cosas y te desespera verlas así, pero más te duele ver los zurcos que ha dejado el tiempo en tu rostro, los pequeños canales por donde se deslizaron tantas lágrimas y el cabello que ha abandonado el barco, como todas aquellas ideas grandiosas que tenías y que ahora no están y se ven distantes y parecen ser nada.
Ahora eres nada, un engrane oxidado que no le sirve más al sistema y que ya no produce, eres un ser que vive del recuerdo, a falta de la capacidad de forjar nuevos momentos memorables.
Suspiras, pues sólo entonces te das cuenta que repetir una rutina durante años, no se puede llamar vida.
miércoles, 4 de enero de 2017
Me, Myself and I.
Me resulté pedante y pretencioso, en mi silencio vi una muralla. Entonces encendí un cigarro, es decir, aquel que soy y que estaba frente a mí, encendió un cigarro y comprendí que ese yo, era el yo que fui, un yo que se destruía lentamente y que tenía pensamientos suicidas y que vivía como victima y que pretendía ser malo para evitar descubrirse humano y por tanto, frágil. Y entonces comprendí, me sonreí y me ofrecí una palabra que encerraba amistad y camaradería.
Al cabo de unos minutos regresó nuestro amigo en común y le vi el rostro lleno de alegría al ver que convivíamos en paz, y como no iba a alegrarse, ese amigo en común era el yo del futuro, ese que seremos, y se sintió aliviado al ver que podíamos convivir en paz y que por fin, nos habíamos perdonado.
Reímos toda la noche y nos contamos anécdotas, cada quien desde su perspectiva, a mí, al yo de presente, me despertó una carcajada.
martes, 3 de enero de 2017
Nostalgia
Así son los sueños nos ponen en situaciones que deseamos pero que no podemos controlar.
lunes, 2 de enero de 2017
Dejar ir.
O el débil mental, que en ocasiones es el mismo, siempre con su disfraz de víctima.
Eva.
De ahí en adelante la historia es la misma, pero ese detalle explica mucho mejor lo que hoy nos sucede.
domingo, 1 de enero de 2017
Sol. Dusk. Farewell.
lo vi ocultarse detrás de un edificio y de ahí siguió bajando, se ocultó detrás de esa línea, que resulta que no es una línea y que llamamos horizonte
ahora se asoma por otro lugar
uno que ni siquiera imagino
y personas que nada saben de mi despiertan y cierran las cortinas pues es bien sabido que en las fiestas, él es el último al que se quiere ver
su paseo es interminable y lo que llamo vida es para él un parpadeo
Greetings
Para esos ojos curiosos, mis lectores ficticios que son tan reales como mis demonios y para mis lectores reales, en caso de que los hubiera, por irreales que sean, una disculpa por la imperceptible ausencia.
domingo, 18 de diciembre de 2016
Llama que aún no arde.
Lo que hoy vivo mañana será una anécdota más. Servirá de referencia para entender lo que ha de venir y que hoy no siquiera concibo.
Algunos jamás sabrán lo que hoy me sucede y aún así se sentirán con el derecho de emitir un juicio sobre mí.
Tu existencia fugaz marcó mi vida y me enseñó que puedo ocuparme de alguien más aparte de mi. No podremos jugar a las escondidillas, aún no.
Aquí estaré esperándote.
Ya me enseñarás a descubrir el mundo a través de tu mirada, pasaremos horas adivinando la forma de esas nubes histriónicas que no terminan de decidir qué quieren ser.
Me harás preguntas tan sencillas, que no podré contestar y pasaré horas investigando miles de porqués y aprenderé, a través de tu curiosidad, a redescubrír el mundo. Te contaré mi vida mil veces, esperando que no cometas los mismos errores que yo, pero también esperaré a que vivas tu vida y cometas tus propios errores y querré estar ahí cuando tengas ganas de reír y cuando tengas que llorar, escucharé todo lo que tengas que decir, y trataré de que tengas tu propia voz y tus propias ideas.
Veremos a las hormigas y les pondremos nombre, les inventaremos una historia maravillosa.
Quizás mañana tendré que explicarte éstas líneas y entonces te abrazaré y me verás llorar, quiero que sepas que son los recuerdos acumulados en mi garganta los que no me dejan hablar, recuerdos de una historia que comenzó a escribirse hace treinta y cuatro años, si tienes tiempo, quiero contarte mis recuerdos acumulados, eso que llamo mi vida.
viernes, 16 de diciembre de 2016
5
Hoy me encontré cinco pesos y no pude evitar pensar, "que mal, alguien perdió cinco pesos..."
Hoy será un buen día.
jueves, 15 de diciembre de 2016
Aún no conocido
domingo, 13 de noviembre de 2016
Un hoy difuminado.
Dentro de algunos años me pedirás que te cuente lo que sucedía en lo que hoy es mi diario acontecer, que para ti será pasado inconcebible, y será mi relato lo que conecte ese momento, hoy impensable, con lo que hoy llamo presente.
Por eso quiero poner atención a lo que me ocurre, pues no quiero dejar nada de lado y quiero satisfacer tu curiosidad.
Quizás tus pequeñas manos curiosas acaricien las mías mientras te cuento mi vida y entre miles de 'por qués' tuyos, yo desnudaré mi alma o quizás será una charla de café, siendo tu joven, lo que desate tu curiosidad, o quizás sean mis arrugadas manos que bailan un swing las que te hacen preguntarte quién soy yo y entonces tendré que invocar recuerdos que creí olvidados y compartir contigo el capitulo de mi vida que creí callar para siempre, ese que me avergüenza y que es mi infierno personal, pero que será algo que compartiré contigo sin dudar, pues tú eres y serás mi parte bella.
Si fuera necesario, desde un hoy que para ti es pasado imposible, te aseguro que no habrá máscaras, mi alma desnuda es tuya. Quiero tener todas las respuestas, quiero saber lo que te interesa, quiero escuchar todo lo que tienes que decir, quiero compartir silencios viendo las nubes que escoltan la luna, quiero estar cuando escuches la primera canción, quiero reír por nada contigo y quiero ser quien sujete tu mano cuando hagas tu primer dibujo, quiero que me aclares todas mis dudas con tu inocencia, quiero tanto y quiero que sea contigo.
jueves, 3 de noviembre de 2016
Espera.
Algunas esperas no hacen diferencia alguna, otras nos cambian la vida.
Esperar el camión o el metro poco aporta y poco nos quita, pero hay esperas que cambiaran el rumbo de nuestros días.
Hoy he comenzado a esperarte.
martes, 1 de noviembre de 2016
To whom may concern.
Un día contaremos riendo, lo que un día vivimos llorando.
Le contaremos, a quien pueda interesarle, nuestra vida a detalle.
Y mientras las manos están bailando al ritmo de un Parkinson, contaremos todas nuestras verdades, por vez primera no callaremos nada, contaremos todo, sin sonrojarnos, con una sonrisa que había estado dormida y que ha despertado a causa de los recuerdos.
Todo lo que tardamos años en vivir y hacer, será resumido en unas cuantas palabras.
Y será ese resumen lo que ayude a comprender el todo que somos, la suma de todas las partes, la suma de todos los recuerdos, la suma de todos los sueños rotos, la suma de todos nuestros efímeros éxitos, la suma de basura material que acumulamos, la suma de poemas aprendidos, la suma de canciones que tanto cantamos, las caricias que dimos y los besos que recibimos, pero sobre todo lo que no tuvimos, aquello que nos impulsó a decirle al mundo: "si crees que no puedo, mírame".
Quizá nuestra historia sirva de inspiración y quien la repita la diga con orgullo o acaso será una historia triste o una de tantas que se cuenta y al poco rato se olvida.
No pretendo impresionar a nadie, pero si en verdad vienes en camino, espero que ésta historia al menos te entretenga.