jueves, 30 de junio de 2016

Me pregunto cuánto tardarás en volver.
Y también me pregunto si te reconoceré.

Eso, sí es que existe la reencarnación. . .

Mis ojos masajean las páginas del libro, pero por más que intento, no logro enfocarme en la lectura.

Mis ideas van y vienen, náufrago entre la realidad y la suposición.

Regreso a una ciudad que forjó parte importante de mí, pero las circunstancias no son las mejores.

Amaneció nublado. Veremos si llueve.

miércoles, 29 de junio de 2016

don't waste time, or time will waste you.

Cómo cuando postergas contactar a alguien y te mientes diciendo, mañana le marco y llegado el día te vuelves a mentir y dices que lo harás en cuanto llegues a la casa, pues no puedes hablar desde el trabajo y cuando no tenias trabajo la excusa era esa, no tener dinero.  Y ahí se fue yendo el tiempo hasta que fue demasiado tarde y aunque quieras ya no podrás ver a esa persona. Jamás.


lunes, 27 de junio de 2016

Uno escribe y se pregunta, lo habrá leído
Unos ojos leen y se preguntan, será para mí

De princesas y dragones.

Cuando el caballero llegó al castillo, fue el dragón quien creyó ser rescatado.

La princesa decidió asesinar al dragón, para así ser libre.

No soportó ser libre, así que cada noche la princesa se escapaba al castillo abandonado, lloraba toda la noche sobre la tumba de ese pobre dragón.

El príncipe comprendió que el dragón no tenía a la princesa encerrada, era el único guardián que podía evitar que escapara.

El dragón se dio cuenta de dos cosas, que amaba a la princesa y que nunca podrían estar juntos.

La princesa se cansó de esperar y se descubrió vieja y arrugada y sólo entonces se atrevió a platicar con el dragón, pero no había tal. Nunca lo hubo.

Después de mucha insistencia del caballero la princesa se atrevió a mostrar su sonrisa torcida y él sintió como se le enderezaba el corazón.

Decidieron comenzar por el final, rompiéndose el corazón.

Ahora pasan las tardes enmendando sus despostillados miocardios.

Determinación.

Cansado de dejar las cosas al azar y la suerte, se acercó a ella y al entregarle una margarita con un solo pétalo le dijo:

-"Tú decides, me amas o no me amas".

Enamorados.

Ella derramó una lágrima.

Él creyó ver una tormenta.

Gato negro.

Ya iba en su sexta vida cuando volvió a enamorarse de la indiferencia que habitaba esos ojos y se dijo, quizás ésta vez sí.

Hilarante.

El hombre bala se sentía indispuesto, así que lo tuvo que cubrir el payaso.

Voló dando volteretas y de sus bolsillos cayeron las serpentinas y dulces que tenía listos para su acto. Al caer en la red se tragó el silbato y un sonido agudo inundó la carpa, la gente reía y aplaudía como nunca.

El hombre bala sufría en su carromato, sufría por los dolores de los pedos enclaustrados y sufría por que su temerario reto a la muerte, había sido reducido a risas y burlas.

La rama ha escalado poco a poco, se empeña en abrazar el sol, pero ha sido la lluvia quien la ha herido, pero no de muerte.

Crece hacia un lado la rama, sabe que quizás no alcanzará el sol, pero ahora le servirá de soporte a las estrellas.

Una herida infligida no mata, bifurca el sendero y permite encontrar nuevos caminos.

domingo, 26 de junio de 2016

Casi a medianoche.

El cielo se atrevió a llorar sus penas hasta que el sol llevaba rato de haberse ido.

Cayeron las lágrimas con furia, como aquellos males que nos envenenan y deseamos expulsar cuanto antes y formaron charcos en las calles de ésta ciudad que nunca duerme y sólo por un momento los perros no ladraron pues corrieron a buscar refugio, el señor de los tamales se escondió bajo un techo disfrazado de paraguas y ahí esperó enfundado en un plástico transparente y le dio tiempo para pensar en la falta que hace el dinero y esperó atento, escuchando lo que la lluvia tenía que decir. Un taquero se sienta resignado a ver el agua caer y se lamenta, una puta espera en la puerta del motel y mientras ella susurra un "chingada madre" que se va junto con una nube de tabaco, una niña se emociona al ver las gotas golpear el vidrio del auto y se sorprende al no ver nada y cuando la condensación se lo permite, dibuja un pequeño árbol de ramas torcidas y en los semicírculos que pretenden ser hojas dibuja unas manzanas, siempre manzanas, cuatro de un lado y cuatro del otro, pero la señora que la mira atenta quiere creer que son naranjas y con la mano izquierda limpia lo que puede y se entretiene mirando a la niña dibujar y sabe que llegará tarde a casa y quizás mojada, se resigna y desea al menos disfrutar el dibujo de la niña, pero jamás podrá ver lo que pretende ser un perro, pues el cielo ha comenzado a partirse a pedazos y las gotas insignificantes toman una fuerza descomunal al unirse y convertirse en tormenta.

La ciudad espera paciente a que el cielo derrame sus lágrimas y en la oscuridad se escucha el ronroneo de las nubes, poco a poco la tormenta es un débil chispeo. Poco a poco la gente comienza a salir de sus refugios, algunos corren al metro, otros corren a la combi, algunos por fin pueden entrar a un bar, otros pueden salir de su centro de trabajo, otros salieron de un útero para comenzar a vivir y enseñarles a sus padres a redescubrir el mundo, otros no sintieron la lluvia y no sentirán ya nunca nada, esperan acostados en un ataúd mientras las lágrimas del cielo se confunden con las de sus familiares.

En algún lugar alguien derramó una lágrima no hace mucho, la cual se evaporó y lo que fue pena y soledad se convirtió en nube que cubrió y paralizó por un momento a toda una ciudad.

Pobre de aquel que duda de su potencial, pues está condenado a maldecir la lluvia y no a verse en ella y decir,  "hoy, entrada la noche, detuve toda una ciudad".

I felt the needle deep inside
And suddenly i realized
That it was my life
the one leaving this world

She was yelling at me
Come back, come back
But i was so sleepy
For my dreams i wished to see
And those who left before me
I wanted to see

Now she's crying for me
Without knowing
That's not me
But only a vessel
Which i called myself

Viejo amigo.

La banca del parque ya está oxidada y cubierta de hojas secas.

Las palomas se acercan esperando algo que hace días no llega. Afortunadamente no saben de sentimentalismos, pues entonces estarían llorando por aquél que no ha de venir más.

Rey de papel.

Tirado en la banqueta, mientras el sol le arranca el olor a humedad, el viejo sueña que es una persona rica y que no debe buscar en la basura para comer, tiene sirvientes que lo atienden apenas truene los dedos, pues saben que no tiene paciencia y a su antojo se preparan diez platillos para el desayuno, veinte para la comida y al menos cinco para la cena. Siempre hay agua de horchata en el refrigerador y siempre cerveza fría.

Han habido ocasiones en que ha golpeado a sus sirvientes y es que le gusta su café caliente y las tortillas del día. A veces los ha tenido que marcar con su cigarro, la primera vez fue accidente, las siguientes fueron por gusto.

Así va el viejo, déspota rey de una proyección de su psique, su lado oscuro toma control de ese mundo irreal.

Cuando despertó y se vio en harapos, apestando a orines, entendió cual era su castigo.

For my demons.

Decidió abandonar todo lo que le dijeron que era y decidió forjarse una nueva identidad lejos.

Pretendía dejar todo atrás, sin saber que sus demonios viajaban con él.

Se vio cometiendo los mismos errores y sufriendo los mismos miedos, inventando las mismas excusas y culpando siempre a los demás, hasta que comprendió que de los demonios no se huye, se les enfrenta y sólo entonces podrás reclamar tu historia, solo entonces podrás ser.

viernes, 17 de junio de 2016

Yo, super yo y el ello.

En su mente una voz le dice que ha de matar al dragón, o al menos dominarlo y quien se lo dice se hace pasar por un ángel.

El dragón y el ángel quieren el control de su mente, quieren ser el único.

Pero en medio de ellos se encuentra él, sin saber a quien escuchar.

domingo, 12 de junio de 2016

Sueños.

Espero pacientemente a que llegue el sueño y mientras eso sucede miro fotos viejas, pequeñas capturas de instantes vivídos, hay fotos de otras ciudades y de rostros que hace mucho no veo, hay una donde bebíamos café y nos poníamos al día, hace ya mucho. Hay fotos de rincones de ésta mi nueva ciudad y de otros rostros que hace tiempo no veo. Hay demasiadas fotos de momentos que recuerdo muy bien, algunas calles del centro y muchos mercados, exposiciones de arte y entre ellas hay fotos de Ron Mueck y su tipo esperando y al verla me identifiqué, aunque no tengo idea de qué es lo él espera, quizás se le cayeron los remos y espera a que la corriente lo lleve.

La verdad es que pocos se interesan por lo que tengas que decir, de nada les sirve tu opinión e incluso se ríen de lo que te hace sufrir.

No lo hagas por ellos, hazlo por ti.

Palabras al aire.

Cuando camino por las calles de ésta y otras ciudades, hablo sólo.

Soy de esos que incluso mueve las manos para explicarme mejor lo que sólo yo puedo oír e incluso a veces me repito las cosas, como si de verdad aquello que me digo fuera tan complicado, pero la verdad es que no. Me cuento nimiedades o incluso solo repito en voz alta las cosas que pienso.

Más de una vez me he visto sorprendido por unos ojos curiosos, a veces escoltados por una sonrisa, otras veces es sólo una mirada llena de prejuicio y antes me importaba, ahora sonrío y retomo el hilo de la madeja que es mi mente, siempre llena de nudos.

Si algún día me ves cruzando la ciudad ensimismado, hablando sólo y sin prisa, regálame una sonrisa, que yo haré lo mismo.