miércoles, 5 de marzo de 2008

Viejos y nuevos amigos.

A lo largo de los años uno va conociendo muchas personas, con algunas no pasamos de cruzar una mirada, con otras vivos cosas que nos marcan de por vida.

Durante años conviví con maravillosas personas, pero por causas ajenas a mí, tuve que dejar de verlas y frecuentarlas. A algunas les he perdido el rastro, apenas queda un vago resonar de sus nombres, no así sus rostros, que no han tenido mucha suerte de permanecer vivos en mí. He podido retomar el hilo que había perdido en la madeja del tiempo. Algunos de los que he vuelto a leer, me hacen pensar en todas las cosas que vivimos, aquellos partidos de fútbol en el parquecillo de Privada Panorama, los juegos de Roll, las noches escuchando la mano peluda; los juegos de americano, dos niños jugando a ganar el super tazón, repitiendo las jugadas infinidad de veces hasta que no podían salir mejor, un pequeño Joe Montana y un Jerry Rice que no jugaban por fama o por el anillo del super tazón o para aparecer en comerciales de Coca-Cola, no sólo dos niños que jugaban por el gusto de; los eructos en el baño de la secundaria, (me han recordado un eructo mío que honestamente había olvidado...), las tardes pasadas en la escuela, en entrenamientos de fútbol a los que nadie asistía, los partidos de basquet en el receso, los sueños de formar una banda, incluso teníamos ya ideas para la portada del disco...

Al pasar de los años perdí contacto con ellos, pero comencé a tratar a otras personas, ni mejores ni peores, simplemente grandes, todos en su respectiva medida. Formé nuevas amistades, vínculos que han ido creciendo, e incluso hay quienes he dejado de tratar, pero estoy seguro de que si me los encuentro sería un saludo muy emotivo.

He recordado esto, por que me preguntó que pasará dentro de unos años... Volveré a cambiar mi lugar, volveré a perderle la pista a mis contemporáneos? O acaso me mantendré aquí, en León? No sé, no me atormenta lo que venga, no pienso demasiado en lo que está más allá, si me interesa y seguramente no quiero que sea un mal futuro, pero prefiero ir construyéndolo día a día.

Si acaso me voy o me quedo, me gustaría que en aquellos días en que este y otros momentos me hagan pensar con nostalgia como fueron, lo mucho que aprendí, lo mucho que importaron, todo lo que ahora veo como rutina, después será un recuerdo, será algo que atesoraré con gran cariño. Los accidentes que suceden hoy, serán la base de la experiencia futura.

No sé que vaya a suceder, pero lo que si sé es que nada sería mejor que poder pasar esos años con mis amigos, ya sean los que hoy frecuento, o quizá regresen los que estuvieron antes, o quizá sean personas que hoy no conozco, ni siquiera imagino... Con ellos deseo pasar esos días, preparando de comer, en un jardín, recordándolo todo, pensando en esos segundos que ya no están, sin conciencia de que alguna vez escribí esto, pero seguramente con una sonrisa y suspirando cada vez que ría por todo lo que he vivido...
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