martes, 2 de agosto de 2011

Adios Eliseo Alberto...

Hoy, mientras subía a la oficina en el elevador, me enteré que uno de mis autores favoritos ha muerto. Mientras leía la noticia y el mensaje de los pixeles era decodificado en mi cerebro, sentí un gran pesar al darme cuenta de que así como murió un grande, murieron muchos cientos de personas, que incluso en este instante alguien muere mientras yo escribo, y que quizá, sólo quizá yo no moriré hoy por el simple hecho de haber decidido escribir esto en lugar de irme a casa...

No sé las circunstancias de la muerte del cubano, ignoro los detalles del transplante, no sé y no quiero saber que causo su muerte. Sé que disfruté inmensamente lo que leí de él. Sé que íncluso el día de mi muerte recordaré aquella máxima, "el miedo es una camisa de fuerza..." He pretendido que el miedo no me limite, que no sea el grillete que me prive de conseguír una sonrisa y sentirme mejor, mejor dentro de la infinita vastedad que me rodea y que me vuelve insignificante, pero que esos segundos de felicidad se traducen en convertír mi existencia, y al ser mía, lo convierten en lo más importante para mí.

Ahora mientras suspiro y escucho en un loop infinito la canción de Omerta de Katatonia, recuerdo amigos de la infancia, amigos de aquella secundaria, personas que vi quizá solo una vez pero ocupan un espacio en mi cabeza y corazón. Recuerdo más personas de León, momentos que en su momento parecían efímeros, y que hoy los atesoro, recuerdo ese amor imposible, las noches divagando de manera certera, la música que hoy escucho casualmente y que nos acompañó muchos amaneceres, la impresión de vacío al llegar a una reunión pseudo familiar. Tengo muchos recuerdos y hoy día forjo más, los llevo y delicadamente los organizo uno a uno, no permito que se encimen, que se confundan, que se conviertan en una masa informe que uno suele llamar vida.

Mientras más pasa el tiempo más recuerdo que soy mortal y que si no aprovecho el día de hoy, quizá me arrepienta en ese último segundo de vida. Quiero despertar todos los días y ser capaz de mirar mi reflejo y decir, sí, sí deseo hacer lo que estoy a punto de hacer, soy feliz haciendolo. Así sea bañarme con agua fria, ir a trabajar, seguir durmiendo despues de orinar, ir a buscar trabajo, existir.

"I have traded my memories for things... "

En ocasiones recuerdo cosas con pesar y me arrepiento de decisiones que tomé, el no haber sido paciente para esperar a la mujer que es dueña de mi corazón, el no haber sido capaz de tomar la decisión de vivir solo antes, el no haber sido capaz de decir "no quiero estar aquí", el haber jugado a víctima por que era más comodo, el haber hecho cosas que sabía que no debí hacer. Pero eso es lo que a veces me motiva a seguir adelante...

Muchas cosas pasan por mi cabeza ahora, y no puedo evitar recordar fragmentos de lo que leí de Eliseo Alberto...

Gracias señor, gracias por tomarse el tiempo de plasmar sentimientos, gracias por darle título a mi blog, y gracias por recordarme que la vida es tan fragil, sobre todo por eso le doy las gracias, por que me recordó en un segundo que todo es efímero, pero una sonrisa dada a tiempo y a la personas que uno ama, perdura toda una vida.

Gracias.

No puedo evitar sentírme egoísta, yo devoré sus letras y usted jamás leerá estas.

Agosto 2 2011
Publicar un comentario