viernes, 19 de septiembre de 2008

Pastel de naranja.

Es increíble como cosas tan efímeras pueden representar algo tan especial para alguien. Estabamos varios compañeros de trabajo sin nada que hacer, todo estaba tan tránquilo. Mi jefa estaba viendo una revista con recetas de cocina y se emocionó al ver la de un pastel de naranja, así que comenzó a interrogarnos acerca de nuestras habilidades culinarias para llevar a cabo la receta. Fue en ese momento en que una persona de otro departamento apareció queriendo saber que estabamos haciendo, y sin más, mi jefa tiró a quemarropa: "Rocío, sabes hacer pastel de naranaja??" La susodicha dijo que sí, y contó que era el pastel favorito de su padre, y cómo su madre había preparado uno, pero él jamás lo probaría. Ese pastel fue el último que se preparó en esa casa, y todo por que el padre había sido asesinado esa tarde. A partír de ese día no se vío más al padre. La asosiación de un pastel fue conmovedora
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