domingo, 23 de septiembre de 2007

Felíz Cumpleaños a mí...

Un cuarto de siglo del Tigre.



A pesar de las ideas que tengo para realizar una fiesta memorable, no cuento con el tiempo ni el dinero para llevarla a cabo y sin embargo, eso no le resta importancia al día, por el contrario, me confirma que para la fecha no se necesita algo ostentoso, tal como el patriotismo, es cuestión personal.

He querido darme tiempo para escribir en este día, es mi regalo, habrá quienes piensen que no es lo mejor ni lo mas valioso, pero son datos valiosos. Además, este blog tiene un único fin, conocerme.

Hace veinticinco años que habito este mundo, 9125 días, bueno en realidad 9131, por la situación de los años bisiestos, lo que quiere decir que he existido 219,144 horas, suponiendo que de las 24 horas que tenemos, pasara en promedio 8 horas dormido, estaríamos hablando de 146,096 horas "consiente", y si en una hora tengo pensamientos fugaces, ideas y bastante tiempo de ensimismamiento, pero podría decir que sí llego a tener unos 5 o 6 pensamientos valiosos en promedio, aproximadamente, entonces estaríamos hablando de 876,576 pensamientos/ideas en mi vida.

Me gustaría saber cual fue mi primer idea...

Tal vez mi primitivo cerebro pensó en lo frío que resultaba "salir" al mundo... Quizás el primer pensamiento que tuve, fue "¿Dónde estoy?"...


Me gustaría saber cuando fue la primera vez que hablé conmigo, es decir, cuando pensamos, tenemos nuestra voz interna que nos relata aquello que vamos formulando, nos dice lo que pensamos y le da forma lógica, para que esos impulsos eléctricos formados en el cerebro sean conceptualizados como tal, como "ideas". Entonces, cuándo habrá sido la primera ocasión que me pregunté algo, la primera vez que esa voz me dijo lo que estaba pensando. Quizás en el útero a manera de feto me pregunté, "Donde estoy?"


Han pasado muchas horas de mi transcurrir por este mundo, han sido 13,148,640 segundos, (más los que han transcurrido hoy), en los cuales mi cuerpo no ha parado ni un sólo segundo de trabajar, mi corazón ha estado bombeando ese liquido vital, mis pulmones mantienen un ritmo promedio, mis brazos y piernas responden ante mis estímulos, mis sentidos han estado en contacto con el ambiente, he podido ver muchas cosas, experimentar otras, cometer errores, rectificarlos, callar cosas que ahora me pesan, pero también he dicho o hecho cosas que sólo las recuerdo para arrepentirme, he abrazado, he sido abrazado, he disfrutado momentos inolvidables, he tocado miles de superficies, he visto colores que conozco muy bien, pero no puedo describir, he escrito millones de letras, millones de palabras, he leído miles de pensamientos, he transmitido paquetes de información que contienen mi identidad, como los genes; he bebido litros de agua, he comido y digerido toneladas de comida, he trazado líneas que expresan lo que soy en ambos niveles, artística y de manera subconsciente; he rascado mi piel infinidad de veces, he reído por horas, me he bañado en muchísimas ocasiones y en ese proceso he utilizado millones de litros de agua; he gastado horas de electricidad, he cortado muchos metros de pelo, he llorado muchas lágrimas, he inflado globos, he existido, he sido.


Hay muchas cosas que han pasado en estos veinticinco años, he ido creciendo y desarrollando habilidades, he forjado recuerdos. Tanto propios como en la memoria colectiva.

He sido parte de muchas historias, he sido hijo, he sido hermano, he sido compañero de clase, he sido amigo, he sido amante, he sido engañado, he sido cobarde, he sido valiente, he sido coherente, he sido un sinvergüenza, he sido vil, he sido absurdo, he sido malo, he sido hipócrita, he sido valiente, he sido buen amigo, he sido compañero de trabajo, he sido responsable, he sido trabajador, he sido jefe de alguien, he sido bufón, he sido confidente, he servido de bastón, he hecho reír, he hecho llorar, he sido amigable, he sido desconocido para mí, he causado lástima, he apoyado, he sido fiel, he sido franco, he sido como la vida me ha enseñado a ser, pero siempre buscando ser yo.

Con el paso del tiempo me he ido formando una opinión, he ido forjando una personalidad.

Muchos son los recuerdos que he forjado a lo largo de un cuarto de siglo, unos provocan sonrisas, algunos otros son desagradables, varios provocan nostalgia, pero todos tienen la particularidad y el peso de que son míos, y no me interesa cambiarlos, no me interesa modificarlos en lo más mínimo, por que sería modificarme a mí. Sería cambiarme, el hecho de no aceptar mi historia, sería no aceptarme, y algo de lo que me siento orgulloso es que acepto mis errores, acepto mis aciertos, pero sobre todo, acepto que mi vida es mi reflejo y esa vida, la que he tenido, es lo mejor que me pudo pasar.



Durante la vida uno va aprendiendo a morir, morimos un poco cada día, nos hacemos mas viejos, nos acercamos a ese momento único y definitivo que todos, absolutamente todos los seres humanos compartimos. Sin embargo, en este día que comienza, en este día que conmemoro veinticinco años de existencia, puedo decir que mi aprendizaje para enfrentar ese momento definitivo, ha sido bastante interesante, con altas y bajas, con amores y decepciones, con dolores y alegrías, perdiendo seres queridos pero conociendo gente muy importante, aprendiendo cosas nuevas, aprendiendo a sobrellevar esta vida, a disfrutarla, a pode hacer de cada instante una hora sagrada, lograr que la suma de todos esos mínimos detalles diarios se conviertan en una historia maravillosa.
A mis veinticinco años es muy aventurado hablar de la vida, o de sabiduría, pero puedo hablar de MÍ vida, que es la que me pertenece y al ser la única persona con la mayor cantidad de datos valiosos para entenderla.

Hablo de lo que conozco, y en este caso se podría decir que no conozco un 20% de datos acerca de mí. Me faltan las impresiones que he causado, la imagen que proyecto, cómo suena mi voz a los oídos de los demás, que clase de comentarios hago, la importancia que puedo tener ante alguien, todos aquellos datos que complementan mi historia.

Imagino que al momento de morir podré ver mi vida, como si fuera una película, podré sentarme en un cómodo sillón, y presenciar el transcurrir de mi existencia, una voz en Off aclarará todas mis dudas, me dará los datos que desconozco. Y sólo una vez que vea la película, podré saber qué papel interpreté y que tan buena fue mi actuación.

Un cuarto de siglo ha pasado, hago inventario y considero muy positiva la situación, creo que mi desempeño ha sido muy bueno.

Escribir: "Veinticinco años, un cuarto de siglo, cinco veces cinco, mi vida..." no toma mucho tiempo, lo tardado es escribir lo que ha sucedido en todo ese tiempo. Hacer un repaso, buscar hacer un top 10 de momentos inolvidables sería, además de rebuscado, algo muy subjetivo, además prefiero llevar un recuento personal diario.

Jamás me imagine a esta edad, así como no me imagino a los 30, ni a los 45, pero una vez que lleguen esos días, será muy interesante leer este blog, si es que se mantiene, y ver qué es lo que se ha mantenido en mi, qué es lo que he ido perdiendo y reflexionar en aquello que haya adquirido, además de los años...


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