viernes, 9 de noviembre de 2007

Es falacia y no más...

La primera vez que los vi me resultó algo increíble, no pude sino avanzar con cautela. Y es que ante bellos ojos siempre me he sentido desarmado.

Lo que más incomoda, es que esos ojos no fueron hechos para que yo los admirara, ya tienen dueño. Hay alguien que es el más afortunado, quizá sin saberlo. Así ocurre siempre, uno tiene por accidente lo que otros ansían.

Y sin embargo me engaño pensando que algún día podría tenerlos para mí. Me sorprendo imaginándome perdido en ellos, con el consentimiento de quien me tiene así. Siendo capaz de provocar esa sonrisa que me desarma, escuchar esa risa que no hace mas que estremecerme, cautivarme, despojarme de la poca cordura que me queda y que no puedo evitar recordar.

Pero así, sin más, la realidad me despierta, me recuerda que es falacia y no más. No es posible lo que ansío, no es posible, esto tampoco es posible me dice la razón.

Y sentado en me pierdo ensimismado y preguntó al viento, "entonces cáundo..."
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