sábado, 26 de julio de 2008




Mi whisky poco a poco se va acabando, mi cigarro se consume, y mientras esto sucede pienso en lo que he visto hoy, pienso en los lugares que he visitado y que hace año me definieron, que hace años eran parte de mí y yo de ellos.


Hoy se convirtieron en bonitos recuerdos, pero permanezco ajeno a ese mundo, ya no soy el que fui y ay no soy el que creció ahí. No tengo derecho a reclamar nada, y sin embargo me siento tan parte de ese lugar.


Recordando cosas y encontrando puntos en común. A pesar de los años, las casas que me daban miedo a mí y mis amigos, daban miedo a mi hermana. La tienda que tantas veces visité, también es parte de los recuerdos de mi hermana.
Esos caminos que tanto recorrí, y en los que de niño hice tantas travesuras.
Sigo pensando, fumo y bebo, pienso en lo mucho que me gustaría volver a poseer la casa donde nací. Aquella donde viví tantas cosas y de la que fui apartado tan súbitamente. No me hubiera gustado irme nunca. Pero conocí tantas personas que ahora me son tan importantes, aunque yo no les importe. Conocí el amor, que ahora pareciera difuminarse y confundirse con el malentendido, pero así sucede. No podemos aferrarnos a las cosas, todo sirve por algo, quizá me cruce en el camino de alguien para que entendiera que hay seres humanos que son mierda que hay que evitar pisar, o acaso grandes personas de las que se puede aprender mucho.
No apuesto a la posteridad, busco que este instante y no más sea el que cuente. Tantas cosas que pienso y creo, pero que ahora sólo son recuerdos.


No tengo idea de que es lo que vendrá. No puedo suponer que es lo que sucederá. Pero quiero que sea algo que valga la pena. Quiero hacer que cada cosa cuente. Si hago las cosas bien, habrá que celebrar. Si cometo los mismos errores, podré decir que no aprendí la lección, pero jamás arrepentirme.

Que venga lo que tenga que venir. Lo recibiré con gusto.

El cigarro se acaba, el whisky me deja pensando.

La llama de una vela que apenas ilumina me hace ver que no todo es lo que esperamos. Pero muchas veces esperamos cosas que no sabemos. Cosas que quiseramos. Cosas que sería bueno tener, se van.

Pienso en aquellos que se quedaron allá, y pienso en recomendaciones inútiles. Por que no puedo decir, "Eres", puedo decir "yo te percibo"... Quizá percibí de más y seguramente deje muchas espectativas pendientes, mucha gente pensó que yo iba a hacer grandes cosas... No sé quién se desilusionó más...

Apago el cigarro, sigo pensando en lo que ha de venir, en lo que se ha quedado. Pero sobre todo pienso en este instante, en lo que pienso. ¿Por qué lo pienso? ¿Por que paso tanto tiempo analizando lo mismo? ¿Por que no me enfoco a lo que viene? ¿Por que no entiendo que cosas terminan?

Pienso si encender otro cigarro mientras recuerdo lo que dijo una grana amiga me dijo: "hay personas que se cruzan en tu camino, sólo por un momento, no sabes si bien o para mal, pero tienen una enseñanza para ti. Y se apartan de tu camino una vez que eres capaz de entender esa enseñanza...!

No sé si deje una buena o mala impresión. Sólo sé que aquellos que cruzaron mi camino dejaron muchas cosas. Ahora es tiempo que yo me aparte.

Enciendo otro cigarro.

Sigo escribiendo y pienso en las cosas que hice y dije, en las risas que provoque o las lágrimas que cause.

Para algunos ahora seré olvido, para otros seré solamente una sombra que se cruzó por su camino. Para otros seré un upa gurú, para otros simplemente nada.

El whisky sabe bien. La llama baila cada ves que el aire entra. Quizá se refugia o reta.

Hay cosas que tienen muchas interpretaciones, como este escrito. Habrá quién se sienta aludido, habrá quien se sienta ofendido, habrá quien se sienta con ganas de aclarar las cosas y dejar las cosas en claro, habrá quien ni siquiera lea esto, pero me importe.

Habrá quien se consuma como este cigarro y este whisky, que ahora están y disfruto, pero cuando alguien lea esto, seguramente no estarán...

Publicar un comentario