sábado, 26 de septiembre de 2015

No se porqué, pero me acordé de esos días...

Caminaba a casa porque no tenía dinero para irme en combi y mientras tanto recorría las  calles buscando alguna moneda, llegaba a casa con hambre y cuando tenía suerte había un pan duro, o la que entonces era mi vecina me ofrecía de comer, creo que nunca le di las gracias.
Fueron días duros y a pesar de que no sufrí lo que sufren muchas familias a diario, me bastó para ser capaz de darme cuenta de lo afortunado que soy al poder irme a la cama sin hambre y sin frío.

He vivido tantas cosas y estoy seguro de que no voy ni a la mitad,  faltan muchas cosas y las espero con una sonrisa,  incluso si una vez más tengo que caminar a media noche con hambre y deseando encontrar una moneda en el suelo para comprar al menos comida chatarra, pero comida al fin.

"Para poder elevarse como un águila,  el maestro debe ser capaz de descender tan bajo como un piojo", ya bajé, pero creo que arriba y abajo son ilusiones,  todos somos uno,  si a alguien no le va bien,  a todos nos está yendo mal. Espero que la indiferencia no me evite ayudar a quien lo necesite.

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