sábado, 18 de febrero de 2017

universos paralelos

Se dio cuenta quizás demasiado tarde.

El primer indicio fue el dolor de cabeza, aún después de haber dormido más de ocho horas.
El segundo fue el mal humor y el tedio que le acompañaba al despertar, y cómo no iba a ser, si acababa de abandonar una realidad que era perfecta.

La gente no le creía y fue por eso que dejó de explicarle a la gente lo que sucedía en sueños, o gracias a los sueños.

Sólo en un viejo diario detalló que al soñar nuestra consciencia abandona ese cuerpo que usamos durante el día para abandonarlo y viajar a un universo paralelo, donde se encontrará otra vez nuestro cuerpo, pero en una realidad distinta y entonces tenía sentido que al abandonar el cuerpo del yo exitoso y millonario, se despertara de malas al saberse humilde y mediocre.

Al principio le sorprendió que algunas realidades no cambiaban mucho, pero después se encontró en situaciones increíbles, se encontró siendo actor porno, artista de televisión, escritor de novelas de terror, guionísta de un programa para niños, travesti, actor de doblaje, escritor, contador de chistes, pirata cibernético, modelo de ropa interior, doctor especialista en diabetes, técnico de iluminación en un programa de cultura, sicario, asesino a sueldo, falsificador de billetes, dueño de una tienda de pelucas, artísta gráfico, jala cables de una banda de ska, peón en un campo de arroz, estilista canino, músico de cámara y a veces tan sólo él.

Algunas ocasiones su realidad era la misma, pero él era el que cambiaba, en ocasiones podía decir que no sin chistar, en otras tenía que agradar a los demás a costa de su autoestima y era capaz de dejarse pisotear en un trabajo seguro, con tal de tener seguridad financiera, mientras que otras veces no tenía para comer pero se sentía feliz, a veces cantaba en medio de un temblor de 8.9 grados, otras veces se orinaba en los pantalones cuando la mujer que le gustaba le devolvía la mirada, a veces entrenaba perros de ataque, domaba osos y era capaz de calmar leones con sólo levantar la voz, otras no podía tomar una decisión por sí mismo, a veces tenía el valor para mandar todo al carajo sin tener la seguridad de que mañana iba a tener dónde dormir, mientras que otras veces agradecía las patadas en el trasero que le daba la vida a cambio de un sueldo fijo.

Cuando descubrió que podía pasar más de un día en una misma realidad se sintió extasiado, siempre se decidía por aquellas donde era rico y poderoso o tenía todo lo que algún día había soñado, pero pronto se dio cuenta de que él lo que más quería era aprender y entonces agradeció cada vez que tenía una existencia humilde, pues era cuando aprendía más, con hambre se disfruta más la comida, es el mejor sazonador, con frío se aprecia más el calor del sol y en medio de la soledad, se aprende a disfrutar a las amistades que de otra forma podrían empalagarnos.

Él creía que la gente estaba loco al no darse cuenta de qué era lo que sucedía, pero entonces comprendió que la realidad del día es la única que la persona concibe, se sabe rico el día que es rico y el día que sea pobre, se sabrá pobre, pues la gente sólo vive en su realidad del día a día.

También comprendió que algunos compartían su secreto y que ellos habían decidido vivir una vida tan sólo, desconectándose de todas las demás realidades.


Quizás podamos coincidir en el próximo sueño, o realidad, llámalo como quieras.




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