martes, 15 de enero de 2008

Esta vez si...

Así es que necesito que me platiques toda tu vida, desde antes de que tuviera el gusto de conocerte, hasta el día de tu nacimiento...

Necesito saber donde naciste, en que año naciste, donde vivías, a que kinder fuiste, que primaria y secundaria. Qué hacías en las tardes lluviosas, cómo era que pasabas las tardes, con qué te entretenías de niña. Qué juegos jugabas con tus hermanos, o cómo pasabas las horas en el parque cuando acompañabas a tus hermanos, pero no podías jugar con ellos por ser niña. Qué es lo que te gustaba en los niños. Qué buscabas en alguien para que pudiera ser tu amigo, para que te llamara la atención. Necesito y me encantaría conocerte.

Si acaso tenías mascota, qué animal es tu favorito, con que canción te emocionabas, que libro te causó la primera impresión... Cómo recuerdas tus primeras navidades, qué fue lo que te trajo Santa Claus... Tantas son las cosas que necesito saber de ti, tengo lo que me resta de vida para conocerlas...

Qué por qué?

Es sencillo, te voy a explicar.

Será sólo cuestión de algunos años para que termine mi carrera, tú lo sabes. Una vez que termine iré de viaje a la ciudad de México, ahí estaré unos días con mi hermana, estando ahí cursaré una maestría, que al concluirla me dará la posibilidad de viajar al extranjero. Originalmente debido a mi profesión de Psicólogo, pero una vez en el extranjero mi vida dará un cambio de rumbo, estaré vagando por el globo hasta que un día llegaré a Japón, aún no tengo claras las circunstancias, ya que eso lo determinaré con el tiempo cuando sea mayor sabré claramente por qué iré a Japón, pero bueno, no nos desviemos. Estando ahí conoceré a un personaje mítico, un gran pensador, entenderás por que no puedo darte su nombre. En fin, estando allá conviviré con él, me aceptara de buena gana como su discípulo y acompañante hasta el día de su muerte. El estar con él me revelará muchas cosas, entre las cuales la capacidad de viajar en el tiempo....

Regresaré en el tiempo justamente para poder conocerte, evitar que conozcas a tu esposo y lograr que te enamores de mí. Es decir, no te alejaré del que hoy es tu esposo, sino que en sana competencia lograré que te des cuenta de que yo te amo más que él, y jamás te veré como mi esposa, sino como mi complemento, la parte que me falta, la parte bella.

Es entonces que utilizaré los datos que me des de ti. Te buscaré lograré conocerte y anticiparé mi felicidad. Lo tengo todo planeado, irás conmigo a ese bar donde conociste a tu esposo, cuando apenas era un desconocido. El hecho de que vayas conmigo y nos sentemos lejos de la mesa de billar, como te gusta, hará que la idea de cruzarte con él sea practicamente imposible.

Pediremos una cerveza, y unos nachos, yo los pediré tal y como te gustan, lo que te causará sorpresa, platicaremos horas de las otras mil y una cosas que tenemos en común, entrada la noche, iré al baño, pensaré en lo feliz que sería a tu lado durante mi vida entera, lo bien que nos pasaríamos las tardes lluviosas, apagando la luz, fingiendo que no hay luz, como pretexto para inventar juegos y estar así por horas. Es entonces que tengo un acto de lucidez, me encuentro dispuesto a hacer un acto de amor puro, algo que incluso a mí me sorprendería hacer...

Cuando llego a la mesa te sorprendes, es entonces que te diré:
Mira, quiero presentarte a alguien...

Fingiré una imposible junta, así que Roberto se ofrecerá a llevarte a casa. Se quedarán platicando horas y ahí nacerá el amor que tanto se tienen...

De ahí en adelante la historia continua tal y como ya la conoces...

Yo, pasaré los días pensando que era mi oportunidad, repasaré mi plan por enésima vez y decidiré que la próxima vez que regrese, serás para mí, estarás conmigo, por que esta vez, no te presentaré a Roberto...
Publicar un comentario