jueves, 24 de noviembre de 2011

Sin Titulo.


Y mientras sonaba "La mano de Dios" de Rodrigo, pensé en las tantas cosas que vivimos mientras oíamos esa canción.
Pretendiendo bailar a tropezones, la risa acompañando el "olé olée ooléee oléeee Dieeegoooo Dieegooooo".

Escribir cosas que ya no están, pero las llevo en el corazón y en la mermada memoria con cariño, transmitir un sentimiento al frío teclado.

Quién sabe dónde estés hoy. Yo sigo donde siempre, en el bando de los buenos.
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