domingo, 26 de agosto de 2007

Confesión...

Ultimamente cuesta trabajo escribir, las ideas no vienen, tengo que buscarlas, pedirles que se formen de manera coherente, inclusive, como en la primaria, que tomen distancia por tiempos. Tengo que buscar muy dentro para poder armar un texto medianamente pasable, y ni eso...

Escarbo en mi ser, en esas ideas que a final de clase vinieron a mí, sin que las llamara o buscara, esas ideas que consideré geniales y que tenían de sobra para poder ser desarrolladas... Sin embargo una vez frente al teclado, se cohiben. Les apena salir. Como si no quisieran verse expuestas.

Tal vez así es mejor. Dejarlas que tengan una forma concreta, darles tiempo a que se desarrollen en sí mismas, para que sean ellas y no yo, las encargadas de darles forma.

Creo yo que aquello que puede ser genial, es lo que se sostiene por sí mismo, y algo que haya que buscarle sustento o base... Esas ideas son las que caen mas facilmente...

Ahora bien, si se resisten a salir, si sólo yo las poseo, es por que así debe de ser. Uno no debe de andar contándolo todo. El contar nos vuelve susceptibles, nos desarma. Mientras mas información se tenga de nosotros más facil será hacernos daño si eso es lo que se busca. Aunque solamente al contarnos, nos damos a conocer y podemos crear un vínculo.

El hablar entretiene, y desarma, pero es necesario. Siempre con cierta reserva, pero buscaré contar más de mí. De manera gradual. Poco a poco, ciertos datos a ciertas personas. Y si es que acaso les interesa, podrán reunirse a formar la idea completa de lo que soy.
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