viernes, 10 de febrero de 2012

Otra vez la música me puso a pensar.

Me traje para cenar un espagueti verde, y mientras como, me acordé de una canción de Fernando Delgadillo, carta a Francia, y mientras escribo, escucho esos acordes de guitarra que siempre tienen el efecto de llenarme de Nostalgia.

Hace años esa canción iba dedicada a la que sentí como primer amor, pero tan solo fue fascinación hacia una vecina, éramos amigos y la quise mucho, pero si no fuimos novios fue por mi temor. Después me fui a vivir a León y deje de verla, a ella y a mis amigos, pero siempre que escuchaba esa canción la pensaba con nostalgia.

Años han pasado y conforme pasa el tiempo esa canción sigue teniendo el mismo efecto, lo único que cambia es el rostro que evoca. A veces me atormentan y vienen todos al mismo tiempo. Rostros de personas que quise, que creí amar y de aquella que en verdad amé.

Y como sucede siempre, me quedo pensando en qué será de mí mañana, si acaso me deparan cosas nuevas o si regresaré a lo de antes, para así cerrar el ciclo, el patrón circular.

Se va terminando mi espagueti, la canción ya hace rato que no suena en los audífonos, y quizá hoy no la vuelva a poner. Pero estoy seguro que dentro de algún tiempo la pondré y sólo entonces podré responder algunas de las preguntas que hoy me hice....

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