viernes, 22 de junio de 2007

¿Estamos condenados a vivir la mayor parte de nuestras vidas solos?


Ahora mas que nunca me siento ajeno a todo. Ajeno al grupo de personas que alguna vez fueron mis amigos de la infancia, pero ahora parecen tan distantes, por que he perdido el contacto con ellos, y ahora resulta incomodo hablar de mis asuntos personales con ellos, podré pasar el tiempo y reír, pero no me interesa, ni me motiva el exponer mis pensamientos. Ellos tienen sus ideas y su forma de ver las cosas, y a decir verdad muchas veces difiero.

Cuando pensé por fin pertenecer a algo (o alguien), me encuentro con el fin de una relación que fue muy importante para mí.

No me arrepiento, no me siento mal por lo que pasó, ni como pasó, la verdad es que hay muchas cosas que no entiendo y que me quedan dudas, pero a fin de cuentas sucedió, y no vale la pena atormentarme con lo que fue o lo que pudo ser. Es momento de seguir adelante.

En este momento no puedo evitar recordar aquella parte de Azteca que cito:

"El hombre de color cacao sonrió también, aunque irónicamente. «Sí, a tu edad esperan
muchas clases de vida. Puedes ir en la dirección que escojas. Puedes ir solo o
acompañado. Los compañeros quizás caminarán contigo una distancia larga o corta.
Pero al final de tu vida, no importa cuan llenos hayan estado tus caminos y tus días,
habrás tenido que aprender lo que todos aprenden. Será entonces demasiado tarde para
comenzar de nuevo, demasiado tarde para todo, excepto el remordimiento. Así es que
apréndelo en este momento. Ningún hombre ha vivido jamás más que una vida y ésa ha
sido escogida por él mismo y la mayor parte la vive solo. —Hizo una pausa y sus ojos
se fijaron en los míos—. Entonces, Mixtli, ¿qué camino vas a tomar desde aquí y en
compañía de quién?"

Y tal y como respondió Mixtili, me digo que lo mejor y la única opción es continuar solo. Aquellos que vengan a acompañarme mas adelante son bienvenidos, pero en este momento solo soy yo. Que sea lo que venga, bienvenido sea.
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