miércoles, 6 de junio de 2007

Reflexiones de aquel que fuí.



He aquí una imagen de cuando era pequeño, no puedo evitar sonreír al ver esta imagen. Tendría unos cuatro o cinco años, mis problemas en ese entonces eran llegar temprano a casa para poder alcanzar a ver Plaza Sesamo, o poder jugar por la tarde en el jardin, aprovechando al máximo el tiempo.

Ahora esa inocencia se ha perdido, no sé si sea a causa de ese mal que nos atormenta y nos cambia, generalmente sin darnos cuenta, hay quienes dicen que es lo mejor que nos puede pasar, me refiero a "madurar", lo que nos hace perder el interes en nuestros juguetes que nos vieron crecer. Ese mal que nos quita la capacidad de asombro, la capacidad de perder la mirada en algo tan simple, y sin embargo tan complicado como una hormiga, seguirla por horas, imaginando su nombre, que hará al terminar esa dura jornada de trabajo, incluso nos preguntamos si es que tambien le gusta He-Man. Nos carcome la alegría, nos obliga a enfocarnos en cosas que antes eran cuestión, únicamente de "los grandes". Lo que es peor, es que no puedo encontrar una persona que sea capaz de decirme cúando "maduró", el cambio fue gradual, y sin embargo si vemos hacía atrás, nos damos cuenta de que fue demasiado rápido.

Comenzamos a sentirnos demasiado grandes para seguir viendo caricaturas, sin embargo hay quienes se mantienen honestos consigo mismos, y las disfrutan, aunque no con cierta precaución. Reímos menos, y por ende, nos estresamos más. Nos complicamos las cosas cuando no considero que sea necesario. Perdemos la capacidad de asombro, ya no vemos un personaje mágico e hilarante, sino que vemos lo que es, un calcetín con dos botones a forma de ojos, y un pendejo que lo tiene en su mano, hablando de manera ridicula. Es por eso que nos divertimos menos.

Me gustaría poder volver a ser honesto conmigo mismo, no querer encajar, no querer "pertenecer", sino simplemente "ser". Soy por que me gusta ser, y por que me gusta ser he de buscar la manera de poder perderme horas viendo un hormiguero e imaginar que es lo que hacen mientras no las observamos. Habrá quien considere esta idea como una estupidez. Yo simplemente quiero ver a ese niño que nos mira desde el pasado, sonriente, sin preocupaciones...

Como me gustaría parecerme a aquel que fuí...

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