martes, 19 de junio de 2007

No hay que dar nada por sentado.




Uno no debería dar las cosas por hecho. Hay cosas que no están en nuestras manos y por eso no las podemos garantizar. Cuando uno se siente en un terreno seguro, lo mejor es pensar otra vez.

Cuando pensé que tenía algo seguro, ahora veo que no era tan seguro. Tal vez sea lo mejor, tal vez no. Sólo el tiempo tendrá los elementos necesarios para ayudarme a decidir si era necesario, o tal vez se había tardado.

Ahora sólo sé que estoy devastado, no sé como reaccionar. No sé si quiero disfrutar mi tristeza, no sé si quiero hacer esto a un lado y seguir adelante, aún no lo sé.
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