lunes, 14 de mayo de 2012

De aquellos días en el hospital



Cuando me operaron de la columna, debido a la fractura de dos vértebras, estuve internado en el seguro Social, fueron días muy dolorosos, días en que me sentí no sólo vulnerable y frágil, sino sólo.

De esos días de encierro pude escribir unas cosas en una vieja libreta. Esa libreta la guardo mi amiga Xinemi y hace unos días me la entrego.

Fue como recuperar parte de mí.

Uno o dos días antes de la operación me puse a escribir lo que sentía en ese momento, y ahora que releo el texto me doy cuenta de partes muy valiosas de mí encerradas en letra cursiva. Y es que tenía mucho miedo de la operación y me sentía abandonado y la conjunción de todos esos factores hizo que escribiera un texto desnudo, sin maquillaje, porque era para mí y no sabía si lo volvería a leer.

Sí, temía morir en la operación...

Ese texto es una clara muestra de lo que sentía en ese momento y es una pieza fundamental de lo que soy hoy. Creo que sólo entendiendo a los que uno ha sido, puede entender al que es hoy y al que vendrá mañana.

Una vez más tengo éste abismo. Una vez más no sé qué quiero. Me encuentro a punto de vivir un hecho que dejará huella en mi vida. No sé qué pensar. No sé si estoy nervioso, no sé si tengo miedo, de hecho no sé si debería dormirme y tratar de descansar. No sé. Mañana tal vez de una vez por todas ya sepa.
Mientras tanto, no sé...

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Ya no me gusta pensar en cómo sufrió mi Mamá en una cama de hospital tan parecida a la que yo estoy. No quiero pensar pero aun así los recuerdos vienen. Son como moscas que se acerca que nadie las ha invitado.
Eso me ha hecho sentir mal.
Eso me ha hecho sentir solo.
Veo como los "vecinos" tienen a sus familiares en la noche. Yo no tengo a nadie esta noche conmigo. Tal vez es lo mejor así nunca se darán cuenta de que el único miedo que tengo es...
...morir lejos de los que quiero.
Y no me refiero físicamente, me refiero a poder hacerles saber a esas personas que estimo, cuanto los aprecio, pero aun así trato de demostrarlo, no la verdad es que me cuesta trabajo mostrarme, sólo así me es posible "decir" lo que siento.

Sólo así existe la posibilidad de conocer al verdadero José Ruiz Esparza M.

Ese José Ruiz que por las noches extraña a su familia, ese José que cuando recuerda a su madre puede sonreír. El José que sólo se muestra cuando está solo.

Para los demás soy un "actor", para algunos el serio mamón, para otros el payaso agradable y para otros el pendejo encimoso, y para mí, pues para mí sólo soy yo cuando estoy solo.

Sólo cuando escribo para mí me puedo dar cuenta de que soy muy falso ante los demás.
Cuando escribo me doy cuenta que extraño mi hogar, el lugar que me vio crecer, pero ya no está y no puedo más que recordarlo con gusto, pero de ninguna forma "clavarme" con eso. Las cosas pasan y así como las cosas pasan, la vida también se me va, no puedo detenerme a sentir mal y tratar de hundirme en el pasado, porque en ese mediocre intento de retener el pasado, me estaría perdiendo el presente de ahora y en unos años ese presente estaría intentando mantenerlo y mi vida sería una mugre.

Recuerdo con gusto, pero no intento obsesionarme con esos recuerdos, trato de ver el presente, pero no sé por qué intento huir de él.

Mi sueño es largarme, pero ¿Por qué? tengo amigos, que es la única familia no sanguínea, que realmente aprecio y quiero.

¿Pero entonces por qué querer huir?
Quiero otra vida, pero no sé sí es para huir de los errores del pasado o para prevenir los posibles errores del futuro.

Sé que tengo amigos que me quieren pero no sé por qué me cuesta trabajo darme cuenta. Tal vez no quiero darme cuenta de que si los pierdo, otra vez perdería algo muy valioso.

Me gusta escribirme, así me doy cuenta de muchas cosas.

Espero que todo salga bien y espero y trataré de demostrar mi cariño a esos amigos que afortunadamente no he perdido
                    aun....

Tal vez mañana (si puedo) escriba un poco más, después lea esto y después me lo coma o lo tire, o tal vez como muestra de amistad se lo muestre a esas personas que me interesan y que se interesan por mí.

Ahora los demonios del sueño me jalan y se llevan mis pensamientos, no los haré esperar más y permitiré que me lleven.

Tal vez con suerte pueda platicar con mi mamá, no sé todo puede pasar.
Ahora sí me han vencido, he perdido ante el sueño.
Tal vez mañana la batalla sea más justa y me permita terminar de escribir para mí. De mí para mí.
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