miércoles, 23 de mayo de 2012

De esas guerras de cosquillas...

Yo estaba seguro que no iba a poder, y es que lo que me inmovilizaba, aparte del miedo, era la falta de seguridad en mí mismo. Por no sé qué causas, teníamos que salir o entrar, no recuerdo bien, de casa de tu amigo por la barda, había que trepar y una vez ahí recorrerla hasta la puerta principal y descender nuevamente.

Te hincaste frente a mí y me dijiste que era una misión ninja, y claro que iba a poder hacerlo. Tu confianza en mí me dio fuerzas para hacerlo, eso y tu consejo de no mirar hacia abajo. Después de la aventura me dijiste que no le dijera a nadie, yo pensé que porque al ser una misión ninja, era ultra secreto, pero ahora sé que era el temor a la posible represalia de mi madre por hacerme trepar una barda.

Alguna otra ocasión me invitaste a comer al California que esta(ba) en la zona azúl y me dijiste, "aquí sólo vienen a comer los ricos". Siempre que veo un restaurant California sonrío con gusto y repito esas palabras, "aquí sólo comen los ricos", y me sentiría el hombre más rico del mundo si pudiera invitarte yo a comer y reír como ese día, dejando los problemas y la prisa a un lado. Rico es el que aprovecha el tiempo cuando lo tiene. El dinero va y viene, unos centavos no deberían de definir a las personas.

O aquella vez que ibamos en el vocho de mi hermana y el relleno de los asientos hizo contacto con la batería, causando fuego, yo te dije que olía a quemado y tú al verme sudando me dijiste que era yo. Cuando la flama creció y salímos corriendo confirmamos que en verdad algo se estaba quemando...
Siempre reíamos al recordarlo.

Las horas que pasabamos jugando Street Fighter.

Recuerdo muy bien una vez que iban a salir a una disco, Dorys, Cristina y tú, te estabas quedando en casa, al igual que la prima, y justo antes de irse te grité para que vieras unas luces, yo dije gritando que era un ovni. Corriste a ver a mi lado las luces, la insistencia de los compañeros de farra hicieron que te retiraras, pero me dijiste, "ponte bien trucha, y me avisas dónde se mete o a dónde se va..."
Siempre me trataste como un amigo, no como un niño, siempre hacías tiempo para jugar a las luchas, siempre anticipabas mis "ataques" y siempre tenías tiempo para mí, siempre con una sonrisa escuchabas lo que tenía que decir.

Uno se pregúnta porqué los buenos son los que se van primero. Y si no hubieras salido ese día, si no hubieras tenido que manejar, me lo pregunto constantemente y llego a la conclusión de que la realidad es una, y de que sí fuíste ese día y sí ocurrió lo que ocurrió y sí recibí esa llamada diciendo lo que te había pasado y de que las cosas pasan por algo, el problema viene cuando nuestro primitivo cerebro se aferra a las repuestas, dice el zen "Sí comprendes, las cosas son como son. Sí no comprendesl las cosas son como son."

Tú mejor que nadie sabes que cuando digo salúd, levanto mi bebida hacia tí y que cuando sonrío busco imitar tu sonrisa.

Las guerras de cosquillas, los enormes vasos de coca con harto hielo, las luchas, pelear como ninjas, recrear las películas que tanto te gustaban, yo siempre siendo el malo y llevandome unas "golpizas", siempre terminando en risa.

Algún día recordaremos todo ésto, allá donde el tiempo no transcurre y deja de ser una limitante...

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