viernes, 22 de agosto de 2014

De hermanos extraños.

 

 

Nueve hermanos que no me conocen, quizás no saben que existo, o tan sólo intuyen que hubo un hermano que fue regalado a otra familia, y sienten celos por no haber sido ellos los que salieron de casa, o quizás me tienen lástima, por vivir lejos de esa familia que de todo carece pero que nada lamenta, que entre risas cena lo que hay o quizás tan sólo café con pan viejo, remojado en el humeante liquido negro, con un toque de canela e iluminados por una vela cuentan cómo les fue en su día y cuales siguen siendo sus sueños y que tan lejos están de conseguirlos o qué es lo que han hecho para alejarse ellos mismos, temerosos del éxito, siempre buscando causar lástima, pero cansados de que los vean así, que los consideren menos y deseosos de demostrarle al mundo que se equivocó, que ellos valen igual o más que muchos otros que no se preocupan qué van a comer.

 

Quizás me he cruzado con ellos en el camino, quizás sus ojos me han mirado detenidamente, juzgándome sin saber que venimos del mismo origen, pero al desconocerlo me critican y son severos conmigo, enumeran mis defectos e ignoran mis virtudes, se sorprenden al sentir un poco de simpatía, pero en seguida rectifican y lanzan un juicio que busca lastimar, desean compartir el daño que les han hecho. O quizás me han mirado con deseo de ayudarme, de alejarme del lado oscuro, preocupados por mi alma, y he sido yo el que se ha alejado corriendo, evitando el contacto, quitando el brazo con brusquedad y deseando que no se repita jamás, teniendo una impresión equivocada de ellos, considerándolos sucios y ajenos a lo elemental que define a un ser humano.

 

Ahora que lo pienso no son nueve los hermanos perdidos, son muchos más, todos son mis hermanos, venimos de la misma masa de energía que comprimida explotó como un orgasmo para entregarse generosa y dar vida. En algún momento fuimos lo mismo y en algún punto volveremos a lo mismo, todos somos uno. Error es querer ver un parentesco  efímero, todos son mis hermanos y como tal debo tratarlos, no pretendo arreglar la vida de los demás, pero he de tratar con respeto a aquellos que hasta ayer llamaba extraños.

 

 

2014-03-14 04.52.33

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