martes, 26 de abril de 2016

Melodía del olvido.

Uno de sus estrábicos  ojos me desnudó el alma mientras yo
colocaba unas monedas en su vaso de plástico, una bocina intentaba reproducir una canción,  y él,  él dejó de cantar un momento para decirle gracias al espacio que supuso yo ocupaba y entonces noté que las cataratas habían carcomido a las niñas que alguna vez hubo ahí.

Siguió cantándole a un amor,  a su único amor o eso decía.

Quizás mientras yo voy rumbo a un punto él sigue cantándole a las sombras que son los recuerdos y el vaso de plástico es mero pretexto.  Quizás le canta de verdad a su único amor. A esa que alguna vez le dijo mirándolo a los ojos, te amo,  y él, todavía naufrago en su mirada, le sujeto la mano con la misma dulzura que el mendigo recibe el pan,  el campesino las primeras gotas de lluvia, el niño su domingo y aquél que busca ser amado sujeta al ser que parece ser la solución a una vida sola y vacía y sin reparos y sin miedo le entrega lo único valioso que tiene un ser humano,  su ser.

Me pregunto si acaso ella se fue o si acaso él, convencido de que ha de estar solo, la hizo a un lado,  fallándole.

Ahora no podré sacarme esa canción de la cabeza, así como quizás no podre olvidar su mirada que al no ver nada, fue capaz de desnudarme y hacerme ver cosas que creí ocultas, que creí olvidadas.

Y entre esas cosas se encuentra un recuerdo que tiene nombre y que durante años quise olvidar y una canción sirvió para intentar olvidar, when you were young sonaba con mis amigos en casa de mi amiga mientras yo quería olvidar a alguien, hasta que entendí que no es cuestión de saber olvidar,  sino saber recordar.

Me pregunto si alguna canción invoca un recuerdo en el que yo aparezca y por tanto le quite la armonía.

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