jueves, 12 de julio de 2007

Aquellos momentos compartidos

A veces me sorprendo con ese pensamiento fugaz, "me quiero ir a mí casa".

Cuando llegue a vivir a León, y pasaron unos meses, me dí cuenta de que mi estancia aquí sería definitiva, no un viaje correctivo como llegue a pensar.

Mi adaptación fue lenta, mas que nada por mi renuencia ante la situación, pero una vez que la resignación ganó terreno, busqué la manera de adaptarme de la mejor manera posible, conocí varias personas, de las cuales algunas sigo frecuentando, aunque poco.

Pero el tema que me interesa es la situación de que jamás me he sentido cómodo en esa casa que habito, no hay un rincón de la misma que pueda sentir como mio, no existe ese lugar en el que puedo refugiarme, dedicarme tiempo a mi mismo. No existe el espacio que todos necesitamos, ese que nos hace sentir seguros, ajenos al mundo y a al pesado tiempo.
No tengo el jardín en el que pasé tantas horas jugando perdiendo el tiempo, por que era lo único que podía perder, ese lugar donde la sombra de los arboles era tan generosa. Una higuera erguida majestuosa, invitándome a explorarla. Un pasto tan fresco en verano, cómodo en primavera, paciente durante el invierno al no ser pisado, un jardín multifacético, siempre dispuesto a soportarme, nunca celoso.

No he podido pasar horas en la azotea, con la mirada perdida en la ciudad, ensimismado, sintiendome único en un lugar tan cotidiano y común. Recuerdo el subír a "cazar" ovnis, pasar horas con mi hermana en la azotea buscando luces que pudieran dar indicios de que no estamos solos, ahora quisiera explicame esa enfermiza necesidad de sentirse acompañado por seres mas inteligentes, si con los seres que somos semejantes no podemos estar en paz, qué sucedería al sentirnos inferiores...

Me falta un lugar en el que pueda escuchar música sintiendola mía. No existe el lugar donde pueda dibujar mis caras tristes, o acaso atormentadas. No me siento a gusto en ningún espacio, aunque no por eso les rehuya.

A veces me sorprende ese pensamiento, "me quiero ir a mi casa", y es por que extraño lo vivido en aquella casa, tengo muchos recuerdos, tantas cosas que de un día a otro dejaron de ser, fueron interrumpidas. Esa parece ser la razón para que me sienta atado a aquello, emocionalmente me gustaría haber permanecido ahí.

Aunque en este momento no busco regresar, por que que cuando me fuí estaba en plena pubertad, la forma de pensar era una, los intereses comunes con mis amistades ahora no son mas que viejos recuerdos, ahora no intento tocar Fernando Delgadillo en la guitarra, no escucho caifanes y pienso que "eso" es el Rock, ahora no siento que haya que mantenerse firme en una postura, lo que de joven, mejor dicho puberto, me atraía, ahora lo considero intolerancia, la forma en que me expresaba de los demás ahora me parece ridicula, todo cambia, quiero pensar que todo ha cambiado, las cosas que hice aquellos días, ademas de parecer distante ahora me parecen tan diferentes al que soy. Pero aquel que fuí sigue recordando, sigue pensando, lleno de nostalgia, en los amigos que tuvo y las cosas compartidas con ellos, los momentos vividos, las palabras dichas y oidas.

Aquellos momentos compartidos.
Publicar un comentario