martes, 31 de mayo de 2016

Desviación.

Soy la consecuencia de miles, millones de causalidades.

Desde el inicio de la humanidad una serie de eventos sucedieron para que yo estuviera aquí, alguien sin saberlo, hace mucho tiempo, desencadenó una serie de eventos, o quizás un simple movimiento suyo, o una palabra dicha o una que calló.

La idea de individualidad e independencia es efímera ante este pensamiento, sin embargo tengo individualidad y soy independiente, lo que haga o deje de hacer hoy afectará, sin saber cómo, a muchas personas.

Quizás un encuentro fugaz con alguien o un mensaje enviado que desvía la atención de lo que se estaba haciendo y esos segundos retrasarán una acción y al cumplirla, se retrasará otra o al retrasar la primera se olvide aquello que era tan importante hace unos segundos, causando que la línea de tiempo hasta ese momento trazada, se rompa o mejor dicho, se bifurque en nuevo ángulo casi imperceptible, pero que al extender la línea nos daremos cuenta que no alcanzará el punto previsto.
O en el mejor de los casos esa desviación mínima rectificará el curso y entonces si se llegará al punto que muchos definen como meta.

Quizás al hacerte leer esto he cambiado tu línea de tiempo y por tanto me disculpo.

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