lunes, 27 de junio de 2016

La rama ha escalado poco a poco, se empeña en abrazar el sol, pero ha sido la lluvia quien la ha herido, pero no de muerte.

Crece hacia un lado la rama, sabe que quizás no alcanzará el sol, pero ahora le servirá de soporte a las estrellas.

Una herida infligida no mata, bifurca el sendero y permite encontrar nuevos caminos.

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