domingo, 26 de junio de 2016

Rey de papel.

Tirado en la banqueta, mientras el sol le arranca el olor a humedad, el viejo sueña que es una persona rica y que no debe buscar en la basura para comer, tiene sirvientes que lo atienden apenas truene los dedos, pues saben que no tiene paciencia y a su antojo se preparan diez platillos para el desayuno, veinte para la comida y al menos cinco para la cena. Siempre hay agua de horchata en el refrigerador y siempre cerveza fría.

Han habido ocasiones en que ha golpeado a sus sirvientes y es que le gusta su café caliente y las tortillas del día. A veces los ha tenido que marcar con su cigarro, la primera vez fue accidente, las siguientes fueron por gusto.

Así va el viejo, déspota rey de una proyección de su psique, su lado oscuro toma control de ese mundo irreal.

Cuando despertó y se vio en harapos, apestando a orines, entendió cual era su castigo.

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