miércoles, 20 de julio de 2016

epifanía a las cinco de la mañana y veinte minutos

como cuando jugaba a ser un chico malo, un cachorro busca pleitos que huía ante la primer amenaza real de peligro, me aferré a objetos transitorios para darme una identidad y seguridad, pulseras, collares y anillos me adornaban pues no sabía cómo ser yo.

creía que tenia poco que aportar, creí que no sabia hacer muchas cosas y quise imitar conductas destructivas por no poder imitar conductas positivas, a saber:

cuando llegué a león todos aquellos que conocían a mi papá coincidían en una cosa, era un chingón en lo que hacía y lo respetaban. yo siendo un cachorro sin identidad y sobre todo, sin juicio propio, no supe como manejarlo, pues quería que la gente me hablara mal de él y así poder justificar mi resentimiento estúpido, pero al ver el respeto que le tenían, entré en conflicto.  lo que me dijeron y les creí que debía sentir por mi papá, no correspondía con la realidad y me costó, pero pude ver lo que muchos me decían, era muy bueno en lo que hacía.

torpe cual era, decidí imitarlo, pero al no tener trabajo de oficina, al no tener estudios y al ser un pobre diablo sin edad para razonar sólo, decidí imitar lo fácil y entonces comencé a beber alcohol.
creí, o quise creer inconscientemente, que esa conducta me hacía un poco como mi papá y adopté un vicio ajeno que convertí en propio. sólo hasta hace un par de años comprendí que ese vicio no era mío y fui capaz de dejar de beber en exceso.
ahora que soy capaz de decir en voz alta,  "perdón, la cagué", puedo darme cuenta de cosas y conductas que no son mías y estos días los he dedicado a analizar qué es mío y qué no, pues no quiero adoptar conductas o incluso enfermedades que no son mías, pues el inconsciente se cree todo y para complacer al árbol genealógico es capaz de adoptar las enfermedades de los padres o abuelos, sólo para tener algo en común, o para tenerlos presentes

necesito tiempo y espacio para pensar y para ver a esos demonios a los ojos y decirles,  "a mí no me estés chingando, aquél que buscas ya se fue" y entonces podré rendir tributo a mi papá como debía ser en un principio, seré aquél que cuando lo encuentres en la calle te diga, "sí, claro que lo conozco, es un chingón en lo que hace..."

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